Nuestra historia

Todo empezó con una talla que no encontraba.

Me llamo Marina Puig, y soy de Barcelona. Durante años trabajé en el sector textil, viendo de cerca cómo se diseñaba la ropa interior que se vendía en las grandes tiendas. Pero fue después de mi segundo embarazo cuando todo cambió para mí, no como profesional, sino como mujer.

Como muchas madres, mi cuerpo había cambiado, y no me sentía cómoda con la ropa que antes me quedaba perfecta. Empecé a probar fajas y bragas moldeadoras de todo tipo: unas apretaban tanto que no podía respirar bien sentada, otras se enrollaban a los pocos minutos, y la mayoría prometía "resultados milagrosos" que, sinceramente, nunca llegaban. Me sentía como si el problema fuera mío por no encontrar "la buena".

Hasta que entendí que el problema no era yo. Era el producto.

Con mi experiencia en el sector textil, empecé a investigar por mi cuenta: qué tejidos realmente sujetan sin comprimir, qué diseños evitan que la prenda se enrolle al sentarse, y sobre todo, cómo lograr un efecto real y visible sin necesidad de exagerar promesas que ninguna prenda puede cumplir.

Pasé más de un año probando prototipos con un pequeño taller en Barcelona, pidiendo feedback a amigas, familiares y, más tarde, a cientos de mujeres que probaron nuestras primeras muestras. Cada comentario, cada "esto me aprieta aquí" o "esto se me clava cuando me siento", nos ayudó a mejorar el diseño hasta llegar a lo que hoy es Siluena: una braga faja pensada de verdad para el cuerpo real de una mujer real, no para una talla de muestra de pasarela.

El nombre no fue casualidad.

Elegí Siluena porque quería un nombre que sonara cercano, femenino, casi como el nombre de una amiga — no el de una marca fría y genérica. Silueta, sí, pero también la sensación de sentirte bien en tu propia piel, sea cual sea tu talla.

Hoy, miles de mujeres en toda España confían en Siluena, y cada nuevo mensaje que recibimos — de una clienta que por fin se atrevió a ponerse ese vestido guardado en el armario, o de otra que simplemente se siente más segura en su día a día — me recuerda por qué empecé todo esto.

No prometemos milagros. Prometemos que te vas a sentir bien contigo misma. Y eso, para mí, ya es suficiente.

— Marina Puig, fundadora de Siluena